Aumento de pecho

aumento de pecho

El aumento de pecho es la cirugía más demandada en nuestro país, indicada para aquellas mujeres que deseen tener un mayor volumen de sus pechos, mejorando así su silueta y, con ello, ganando seguridad en sí mismas y autoestima.

¿En qué consiste el aumento de pecho?

La cirugía de aumento de pecho es una operación de cirugía estética que consiste en implantar una prótesis mamaria, cuya posición y vía de acceso de colocación del implante depende de cada caso. Es tarea del cirujano plástico que – adaptándose a la anatomía y preferencias de la paciente- elige una u otra.  La prótesis puede colocarse por delante o por detrás del músculo pectoral, teniendo en cuenta la morfología del cuerpo de la mujer:

  • Posición submuscular: la prótesis se implanta entre el músculo pectoral mayor y el menor. Se utiliza en casos en los que la mujer necesita cubrir el tercio superior de la prótesis, y así reducir la posibilidad de que se vea el borde del implante.
  • Posición subfascial: el implante se coloca delante del músculo pectoral y detrás de la fascia, que es la membrana fibrosa que cubre el músculo pectoral.
  • Posición subglandular: el ‘bolsillo’ se realiza por debajo de la glándula mamaria, quedando por debajo del implante el músculo pectoral y la fascia.

Las prótesis se introducen a través de incisiones de, aproximadamente 5 cm, y se colocan por la areola, a nivel axilar o a nivel del surco submamario, dependiendo de cada caso:

  • Periareolar: se realiza la incisión en el borde inferior de la areola, por tratarse de una zona de contraste de tonos de la piel. Es la opción más utilizada en las operaciones de aumento de pecho.
  • Surco submamario: la cicatriz se esconde bajo la caída de la mama, situada en el mismo pliegue.
  • Axilar: la incisión se realiza en el pliegue axilar anterior, y es visible si la paciente levanta el brazo.

Respecto a la composición, la paciente puede elegir entre implantes de suero salino o de gel ultra cohesivo, y escoger la forma de prótesis correcta:

  • Prótesis anatómicas: con forma de lágrima o gota de agua, se asemejan al pecho natural de la mujer. Se utiliza este tipo de prótesis en la cirugía reconstructiva de la mama y en la cirugía estética cuando la mujer tiene un mayor volumen en el polo superior.
  • Prótesis redondas: estas prótesis rellenan el pecho de manera uniforme, tanto en la parte superior como en la inferior, a diferencia de las anatómicas. Son las más utilizadas por aquellas mujeres que tienen algo de glándula mamaria.

Además de elegir entre las prótesis anatómicas y las redondas, existen otros aspectos que tanto el cirujano como la paciente deben conocer antes de decidir qué modelo es el más adecuado para conseguir el mejor resultado.

Procedimiento

La cirugía de aumento de pecho suele tener una duración inferior a las 2 horas, y el avance de los procedimientos quirúrgicos hace que la operación de aumento de pecho sea cada vez menos invasiva, por lo que la necesidad posterior de analgésicos también se reduce.

Preoperación

Antes de la intervención, la paciente se reúne con el cirujano para que le indique los tipos de prótesis y las vías de abordaje posibles, además de explicarle el procedimiento. Una vez ella esté de acuerdo con la operación, se le realiza a una serie de pruebas y analíticas para determinar su estado de salud. Para elegir el tipo de prótesis y el volumen que más se adapte a la paciente y a su gusto personal, el cirujano evalúa ciertas características de la misma, como el tipo de piel, la elasticidad, su volumen inicial, la musculatura, etc.

Durante la operación

La paciente permanecerá dormida, mediante anestesia general, durante toda la cirugía de aumento de pecho, lo que permite una mayor relajación muscular del pectoral mayor y no sentirá ningún dolor. Una vez anestesiada, el cirujano plástico realiza la incisión en la zona que considere, teniendo en cuenta las preferencias de la paciente y sus características anatómicas.  Se coloca la prótesis seleccionada previamente por el cirujano, en posición subglandular, subfascial o submuscular.

Postoperación

Una vez cerradas las incisiones mediante puntos, el cirujano coloca un vendaje comprensivo sobre los pechos de la paciente. El cirujano estudia cada caso y decide cuándo le da el alta a la paciente, o bien unas horas después de la intervención, o al día siguiente, pasando una noche en el hospital.

El postoperatorio puede ser más o menos doloroso los primeros días, dependiendo de la paciente, del volumen implantado, de la localización, del grado de sensibilidad al dolor, etc. Por lo que el médico puede recetar analgésicos para minimizar los posibles dolores lo máximo posible.